Vuelo chárter, vuelo regular y wet lease: ¿cuál es la diferencia?

Vuelo chárter, vuelo regular y wet lease ¿cuál es la diferencia

En aviación comercial, las palabras “chárter” y “alquiler” suelen utilizarse como si fueran sinónimos. Sin embargo, describen situaciones diferentes. Un vuelo chárter es, básicamente, una operación aérea contratada específicamente para un determinado grupo, empresa u operador turístico, mientras que el wet lease es una modalidad de arrendamiento de una aeronave con tripulación incluida.

En un vuelo regular, la aerolínea establece una ruta, publica sus horarios y comercializa los asientos individualmente. El vuelo forma parte de su programación habitual, aunque eventualmente pueda modificarse o cancelarse por razones operativas.

En un vuelo chárter, en cambio, la capacidad de la aeronave es contratada para una operación determinada. Por ejemplo, un operador turístico puede contratar un avión para transportar a sus pasajeros desde Santo Domingo hasta un destino turístico durante una temporada de vacaciones. También pueden utilizarse vuelos chárter para grupos deportivos, congresos, empresas, acontecimientos especiales o viajes de incentivo.

Eso no significa necesariamente que quien contrata el chárter sea propietario del avión ni que tenga que contratar por separado a pilotos y tripulantes. Una aerolínea puede realizar el vuelo con una de sus propias aeronaves y su tripulación, aunque el servicio haya sido contratado por un tercero.

¿Y qué es entonces un wet lease?

El término wet lease describe un contrato de arrendamiento en el que una compañía proporciona una aeronave junto con su tripulación, mantenimiento y seguros. En la industria se lo conoce también como ACMI, por las iniciales de Aircraft, Crew, Maintenance and Insurance.

Por ejemplo, una aerolínea que necesita aumentar temporalmente su capacidad puede contratar un avión de otra compañía mediante un acuerdo ACMI. La aeronave puede operar vuelos para la primera compañía, pero la tripulación pertenece a la empresa que proporciona el avión.

Por eso, un mismo avión puede participar en operaciones que, desde el punto de vista comercial, sean diferentes. Una aeronave puede ser utilizada para vuelos regulares de la aerolínea que la opera, para vuelos chárter contratados por un operador turístico o formar parte temporal de la flota de otra compañía mediante un acuerdo wet lease.

La diferencia fundamental está entonces en el tipo de operación y en el contrato que hay detrás. El chárter se refiere principalmente a una operación aérea contratada específicamente para una necesidad determinada; el wet lease, al alquiler de una aeronave con tripulación, mantenimiento y seguros incluidos.

Para el pasajero, las diferencias pueden no ser evidentes: en los tres casos puede viajar en un avión comercial, con tripulación profesional y bajo las mismas normas de seguridad y supervisión aeronáutica.

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