El Holding Pattern o patrón de espera es una maniobra que permite a una aeronave permanecer volando sobre una zona determinada mientras espera autorización para continuar su vuelo, aterrizar o incorporarse a otra fase de la ruta. Es una herramienta habitual del control de tránsito aéreo cuando existe congestión en un aeropuerto, malas condiciones meteorológicas u otra circunstancia que obliga a retrasar una operación.
El patrón tiene normalmente una forma ovalada, similar a una pista de atletismo, y está compuesto por dos tramos rectos unidos por virajes de 180 grados. La aeronave repite este circuito a una altitud y velocidad determinadas hasta recibir instrucciones para abandonarlo.
El controlador aéreo puede asignar el punto sobre el cual se realizará la espera, la altitud, el rumbo de entrada y, cuando corresponde, otros parámetros. El piloto debe realizar las maniobras de acuerdo con los procedimientos establecidos, manteniendo una separación segura respecto de otras aeronaves.
Los patrones de espera son, por lo tanto, una herramienta fundamental para ordenar el tránsito aéreo. Aunque para los pasajeros pueden significar algunos minutos adicionales de vuelo, permiten que los controladores administren de manera segura el flujo de aeronaves cuando no es posible continuar inmediatamente hacia el destino.


