El transporte aéreo no está destinado solamente a trasladar personas, equipajes y mercancías. También permite transportar animales vivos a diferentes partes del mundo, una operación que requiere cuidados especiales, planificación y el cumplimiento de normas internacionales para garantizar su bienestar durante todo el viaje.
Desde mascotas que acompañan a sus dueños hasta animales destinados a zoológicos, establecimientos de cría o programas de conservación, existen diferentes modalidades para realizar este tipo de transporte.
La forma en que viaja cada animal depende principalmente de su especie, tamaño, peso, características y duración del trayecto.
¿Dónde viajan los animales?
Las mascotas pequeñas pueden viajar en la cabina de pasajeros, siempre que cumplan con las condiciones establecidas por la aerolínea. Generalmente deben permanecer dentro de un transportador adecuado, colocado debajo del asiento delantero.
Los animales de mayor tamaño suelen viajar en compartimientos especiales de la bodega del avión. Estos espacios están preparados para transportar animales y, dependiendo de la aeronave, pueden contar con sistemas de ventilación y control de temperatura.
En el caso de los vuelos cargueros, los animales pueden ser transportados en áreas destinadas específicamente a este tipo de mercancías, utilizando contenedores diseñados para garantizar su seguridad.
¿Cómo deben prepararse para el viaje?
Antes de abordar, cada animal debe contar con un transportador o jaula apropiada para su especie y dimensiones. El espacio debe permitirle permanecer de pie, girar y adoptar una posición natural, de acuerdo con las normas aplicables.
Los recipientes deben ser resistentes, seguros, estar correctamente ventilados y contar con cierres que eviten aperturas accidentales durante el traslado.
También es necesario cumplir con los requisitos sanitarios y documentales exigidos por los países de origen y destino. Según el caso, pueden solicitarse certificados veterinarios, constancias de vacunación y permisos de importación o exportación.
Una operación que requiere cuidados especiales
El traslado de animales vivos exige una coordinación entre la aerolínea, los agentes de carga, el personal aeroportuario y los responsables del cuidado de los ejemplares.
Durante las operaciones de carga y descarga es importante evitar golpes, movimientos bruscos y exposiciones prolongadas a temperaturas extremas. También deben respetarse los tiempos de manipulación y las condiciones específicas que necesita cada especie.
No todos los animales pueden transportarse en cualquier vuelo. Las características de la aeronave, la duración del trayecto y las condiciones disponibles a bordo son factores que se evalúan antes de aceptar el envío.
¿Qué normas regulan el transporte de animales?
El transporte internacional de animales vivos está sujeto a diferentes regulaciones. Una de las principales referencias es el reglamento Live Animals Regulations (LAR) de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que establece pautas para el embalaje, la documentación, la manipulación y el traslado de animales por vía aérea.
Además, existen disposiciones sanitarias de cada país y requisitos específicos para determinadas especies. En el caso de animales protegidos, también pueden intervenir las normas de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Transportar animales vivos por avión es mucho más que reservar un espacio dentro de una aeronave. Es una operación logística especializada en la que la seguridad, la planificación y el bienestar animal deben ser prioridades durante todas las etapas del viaje.


